Accidentes eléctricos: tres factores de riesgo y prevención

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Los accidentes eléctricos pueden tener causas técnicas, organizativas y humanas que se combinan. Aquí se examinan tres factores de riesgo: exceso de confianza, preparación insuficiente y subestimación de la energía presente. No son un ranking estadístico de las causas más frecuentes.

Tres factores de riesgo en accidentes eléctricos

Llevo muchos años trabajando en empresas.

Conocí muchas personas que sufrieron accidentes. En ciertos casos, si perdieron la vida.

Estos tres factores ayudan a formular preguntas preventivas; no explican por sí solos todos los accidentes.

1. Confiar en la experiencia y omitir controles

El siguiente relato pertenece al testimonio del autor sobre un ingeniero. No se dispone aquí del expediente del incidente para verificar sus circunstancias; se conserva como ilustración, no como investigación comprobada.

Una vez hizo un cambio de un interruptor en un sistema industrial.

El alimentador principal que daba energía a este tablero estaba muy lejos.

Según el relato, la alimentación no fue aislada antes de la intervención.

La tarea se habría realizado con partes energizadas, una condición que requiere evaluación y controles específicos y que no debe justificarse por comodidad.

El pequeño espacio que había para trabajar no permitía que más personas pudieran ayudar. Sus dos técnicos se quedaron mirando.

Como se trataba de un sistema trifásico de 440 volts. Eran tres fases las que tenía que cambiar.

Desconectó el primer cable. Y lo hizo a un lado.

Al momento de tratar de acomodarlo para empezar la desconexión del segundo.

El primero tocó el metal del tablero.

Ocurrió un arco eléctrico. Hubo muchas chispas. Fuego. Paso muy rápido. Este ingeniero casi pierde los ojos y la vida.

Por muy poco, se salvó.

La lección preventiva es revisar por qué se permitió iniciar el trabajo y qué barreras faltaron, no atribuir toda la responsabilidad a una persona.

El segundo factor que conviene revisar es la preparación específica:

2. No contar con preparación específica para la tarea

Mira.

Pongamos un ejemplo.

Puede ser que yo sepa mucho del comportamiento de un sistema eléctrico.

Sin embargo, la seguridad eléctrica es una materia por sí misma.

Y hay que estudiarla.

Estoy seguro de que estarás de acuerdo con lo siguiente:

La electricidad es un área de conocimiento muy amplia.

Tanto como la medicina.

Por eso hay Pediatras. Dentistas. Alergólogos. Urólogos.

En fin.

Con nuestra querida electricidad pasa algo parecido.

Tú puedes ser un experto en motores.

En Variadores.

Subestaciones.

Sistemas de control.

Protecciones.

Residencial.

Y, muchas otras variantes y formas de la energía eléctrica.

Así que...

Para que puedas realizar trabajos electricos.

Además de conocimientos del equipo, se necesita preparación en sus riesgos, procedimiento y límites de intervención. La competencia y autorización deben corresponder con la tarea asignada.

El diseño también debe considerar seguridad, acceso y mantenimiento; no es un tema exclusivo de quienes intervienen físicamente el equipo.

Para ubicar conceptos básicos y controles, consulta la guía de seguridad eléctrica.

El tercer factor aparece cuando la ausencia de señales visibles se interpreta como ausencia de peligro:

3. Subestimar la energía porque no se ve

Trabaje dentro de una empresa por diez años.

Era muy evidente ver el peligro de un sistema mecánico

Por ejemplo: una prensa de 400 toneladas.

Una enorme máquina. Es grande y pesada.

Sabemos por sentido común que es peligrosa.

Sin embargo, la electricidad es engañosa.

Vemos un cable.

Un transformador.

Un tablero.

No se mueven.

No hay ruido.

A simple vista.

Creemos que son equipos inofensivos.

Nuestros sentidos solo perciben tranquilidad. Calma.

Hasta que un evento repentino y rápido no obliga cambiar de opinión.

Bueno.

Por todo lo que hemos visto hoy.

Me atrevo a decirte lo siguiente:

Silencio...

No se puede afirmar que la electricidad sea siempre la fuente de energía más peligrosa de cualquier empresa. Su exposición debe evaluarse junto con las demás energías y condiciones del trabajo.

Porque la electricidad no se ve.

Parece que no está ahí.

Pero, es como un gran depredador.

Nos acecha.

Espera que nos descuidemos.

Y, ..., cuando bajamos la guardia. como si fuera una pantera que observa a un pequeño venado... 

De repente...

Se nos echa encima.

Mira. Trafoeléctrico...

He escuchado a muchos electricistas decir:

—La electricidad es mi amiga.

Si, como no.

La electricidad nos da de comer. Nos dedicamos a ella.

Pero, no, escuchalo:

NO es nuestra amiga.

Silencio...

En conclusión:

Cómo no podemos ver en forma directa la energía eléctrica.

Solo podemos apreciar sus efectos.

La ausencia de señales visibles no demuestra que un equipo esté sin tensión. El procedimiento debe identificar fuentes, controlar la energía y verificar la condición segura.

Por eso.

La prevención necesita controles verificables, además de atención individual. Ante una condición no prevista, detén el trabajo y consulta al responsable.

Si se necesita evaluar exposición térmica, el estudio de arco eléctrico aporta información de la instalación; no sustituye la evaluación de la tarea ni los procedimientos.

Para planear formación por tema, revisa nuestros cursos de electricidad.

Que opinas, Trafo electrico.

Como electricistas.

¿Están definidos los responsables, fuentes y criterios para detener la tarea? En México, la NOM-029-STPS-2011 establece condiciones de seguridad del mantenimiento eléctrico dentro de su alcance.

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